¿Cómo surgió el Día de los Inocentes?

Las bromas e inocentadas inundan hoy nuestro alrededor. Incluso algunas de las noticias que aparecen hoy en periódicos, radios y televisiones son mentira. El Día de los Inocentes es otra fiesta más que celebramos estos días de Navidad y con la que nos dejamos llevar haciendo bromas a la gente de nuestro entorno.

¿Cómo surgió el Día de los Inocentes?Pero, ¿qué se celebra realmente? El Día de los Inocentes conmemoramos el día que, según la Biblia, el Rey Herodes mandó matar a todos los niños menores de 2 años de la ciudad de Belén.

Herodes tenía miedo de que Jesús, el nuevo mesías que acababa de nacer, le pudiese arrebatar el trono. La iglesia católica estipuló hacia el siglo IV conmemorar los Santos Inocentes el 28 de diciembre, en memoria de los niños que murieron.

Pero, ¿cómo pasamos de conmemorar la muerte de niños inocentes a hacer todo tipo de bromas? Parece que no tienen mucho que ver, incluso contradictorio, y así es.

El verdadero origen de las inocentadas lo encontramos en la Edad Media, en el centro de Europa. Allí existía la costumbre de elegir, el día de San Nicolás (6 de diciembre) un Obispillo entre los niños del coro de las catedrales.

La autoridad del Obispillo duraba tres semanas, en las que podía hacer de todo lo que quisiera, hasta el 28 de diciembre (coincidiendo con el Día de los Santos Inocentes), que era él el objeto de todas las bromas. Y es así como el Día de los Santos Inocentes ha pasado a ser un día repleto de bromas y poco a poco se ha ido perdiendo ese sentido más bíblico del día.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas’