Planes para el verano

Hoy que empieza el verano os queremos animar a salir de casa. La estación más calurosa del año nos invita a disfrutar de los parques y las plazas de nuestras ciudades y pueblos. Salir en verano es siempre una buena opción, disfrutar de nuestro tiempo libre es importantísimo para sentirnos bien con nosotros mismos. Pero hacer planes para el verano no tiene por qué implicar gastarse un montón de dinero. En Espiritualmente os traemos algunas propuestas para disfrutar gratis del tiempo libre.

Pasear por la ciudad y los parques puede ser una buena opción para aquellos que no les guste el calor. Llevarse un buen libro, sentarse en un banco, al lado de una fuente, y dejar que pase el tiempo sin ninguna otra preocupación que pasar las páginas. El sonido del agua, los pájaros y el increíble entorno de la naturaleza serán como agua de mayo para nuestro cuerpo y nuestra mente. No solo estaremos haciendo un ejercicio de relajación importante sino que alimentaremos también nuestro espíritu e intelecto con el libro que leemos.

Planes para el verano

Planes para el verano

Los más clásicos pueden optar por la playa. Pero os animamos a descubrir pequeñas calas donde no haya grandes masas de gente. Calas desconocidas  para muchos que nos inviten a desconectar mirando al horizonte con el sonido de las olas dejando que nos hipnotice. Y, quien quiera agua, que no se olvide de las piscinas y la tranquilidad que da el agua en reposo, con el sol transmitiendo todas sus vitaminas en nuestra piel.

¡Pero no solo de sol y playa vive el hombre! Otro plan para el verano puede ser la gran oferta de museos que ofrecen las ciudades. Los hay de todo tipo: museos de ciencia, de arte, de historia, de sectores económicos como el del chocolate, el textil, de juguetes… Y, la gran mayoría ofrecen muchas jornadas de puertas abiertas para poderlos visitar gratis. ¿Por qué no buscas uno que te pueda interesar y dedicas un día a ampliar tus conocimientos? Visitar un museo suele ser siempre una grata experiencia con la que alimentar nuestro afán por conocer cosas nuevas.

Las bicicletas son para el verano, ya lo decía Fernando Fernán Gómez. Esta estación del año puede ser ideal para hacer un poco de deporte con la bicicleta e ir a los sitios con el medio de transporte más económico y ecológico del mundo. Y no solo eso, sino que estaremos ejercitando nuestro cuerpo y eso se va a notar, porque haciendo deporte nuestro cuerpo genera endorfinas proporcionando una gran sensación de vitalidad y de bienestar con uno mismo. Ya lo dice la frase: Mens sana in corpore sano, hay que cultivar tanto el cuerpo como la mente para lograr un equilibrio emocional y personal. Y eso es algo tan sencillo como desplazarnos con la bicicleta durante nuestro día a día.

Aprovecha el verano para salir con los tuyos. Amigos, familia… disfruta del tiempo libre reforzando las relaciones con tu gente más cercana. No solo desconectarás de las obligaciones sino que crearás uniones más fuertes con aquellos que realmente te importan. Salir y hacer un picnic, pasear y conocer lugares que desconocéis de vuestra ciudad. Compartir los momentos con los amigos y familia hace que sean mucho más agradables y provechosos.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas”