Disfrutar de las pequeñas cosas

A veces, en la vida no hacen falta grandes posesiones. Basta con aprender a disfrutar de las pequeñas cosas que tenemos a nuestro alcance y que pueden hacernos felices. Porque, para disfrutar de la vida, es necesario aprender a disfrutar de los pequeños momentos y las pequeñas experiencias que tenemos día a día.

Tal y como hace Amélie. Quien no haya visto la película, desde Espiritualmente ya os avisamos de que no puede perdérsela. Un film francés que no deja indiferente a nadie. Os dejamos pues, con los pequeños placeres de la vida que le gustan a Amélie.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas”