21 de marzo, Día Mundial de la Poesía

Como buenos amantes de poesías y recitales, en Espiritualmente celebramos hoy el Día Mundial de la Poesía que se celebra anualmente cada 21 de Marzo desde que en 1999 la Unesco lo decidiera en su 30ª congreso para apoyar la poesía tanto por sí sola como junto con las demás manifestaciones artísticas.

A todos nos ha pasado alguna vez que se nos ha erizado el vello escuchando recitar una poesía o que nos ha emocionado el leer ciertas rimas o estrofas. El ser humano somos animal de sensaciones y como tal necesitamos que nos hagan sentir y qué mejor que una buena poesía.

En Espiritualmente os volvemos a traer “Decidí y aprendí”, esa poesía de Walt Disney que cada vez que la leemos  o escuchamos nos enseña una gran lección como es luchar por tus sueños, pero principalmente nos hace SENTIR

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas”

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí  triunfar…
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo  buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de  encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como la oportunidad de  encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser  feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que  mis propias  debilidades,
y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar,
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo  fui.,
Me dejó de importar quién ganara o perdiera;
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino  jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar  a  alguien “Amigo”.

Descubrí que el amor es más que un simple estado de  enamoramiento,
“el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de  ser un reflejo de mis  escasos triunfos pasados
y empecé a ser mi propia tenue luz de este  presente;
aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de  los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día  aprendí que los  sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo  para descansar… ahora simplemente duermo para soñar.

(Walt Disney)