Cuentos para pensar: ¿Cómo afrontas los problemas?

Cuentos para pensar ¿Cómo afrontas los problemasHace mucho tiempo, un juez condenó a dos hombres por unos crímenes espantosos. La condena decía que los dos hombres serían torturados cada 13 de diciembre, durante 20 años.

Al escuchar el castigo, el hombre más joven enloqueció de pena y dolor y cayó en depresión. “¿Qué sentido tiene vivir, si van a quitarme la vida lentamente, año a año?”- se preguntaba día tras día.

Desde el día de la condena, el joven nunca fue el mismo. Las torturas eran insoportables y muy dolorosas, y poco a poco se iba encerrando más y más, escondiéndose en su soledad.

Dejó de ver a su familia y amigos más cercanos, no soportaba que le ofrecieran ayuda. Cada vez que le mostraban su apoyo e intentaban animarlo respondía: “Como no sufres tú la tortura, es muy fácil ver el lado positivo”.

Poco a poco, el hombre joven se fue encontrando cada vez más solo, triste y sin ganas de vivir la vida. Hasta que, al final, el joven murió a causa de la depresión, la tristeza y la apatía que sentía por la vida. El joven a penas soportó 5 años de torturas.

Pero el hombre joven no fue el único condenado. Otro hombre sufrió también el mismo destino, pero decidió afrontar su vida de una manera totalmente opuesta. El día de la condena, este otro hombre se asustó mucho, pero decidió que iba a disfrutar y vivir cada uno de los minutos que le quedaban de vida.

Decidió acercarse y pasar más tiempo con los suyos, disfrutar de la vida con sus amigos y familiares. Cada día se repetía que iba a dar las gracias por cada día que le quedaba de vida. Decidió también aprovechar los años que le quedaban para hacer las cosas que siempre quiso: aprender, vivir…

Poco a poco, este hombre se fue convirtiendo en un hombre mucho más sabio de lo que era, y mucho más sencillo. Aprendió a disfrutar de las cosas bonitas que hay en la vida. Y la gente lo empezó a conocer como una persona llena de alegría y dispuesta a ayudar a los demás. Tal fue su cambio que, al enterarse el juez que lo había condenado, se le perdonó la condena años antes de que acabara. Y fue así como el hombre consiguió cambiar el rumbo de su vida y superar los problemas que se le habían presentado.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas’