Ser autocríticos, pero con autoestima

En nuestra vida, lo más importante es encontrar el perfecto equilibrio en todo. Equilibrio entre responsabilidades y despreocupaciones, entre ocio y trabajo… disfrutando de la vida con equilibrio lograremos estar en perfecta armonía. Pero hoy en Espiritualmente queremos hablaros de un equilibrio que no es tan común en nosotros.

Ser autocríticos, pero con autoestimaEl equilibrio entre autocrítica y autoestima. Y es que son muchas las personas que son excesivamente críticas consigo mismas. Y al revés, una gran cantidad de personas no ejercen ningún tipo de autocrítica sobre sus actos y su personalidad. Lo bueno es no encontrarse en ninguno de esos extremos. Hay que ser autocrítico, pero con autoestima.

Porque nosotros seremos los jueces más justos que podremos encontrar. Sólo nosotros sabemos con seguridad por qué hacemos algo, qué motivo nos impulsa a ello. Y sólo nosotros sabremos si actuamos correctamente. Así que no son los juicios de los demás los que nos deberían preocupar, sino los que emitimos desde nuestro interior.

Pero eso no quiere decir que no haya que quererse. Al contrario, la autoestima es lo más importante que tenemos y lo que más deberíamos reforzar todos. Ser autocrítico no está reñido con tener la autoestima alta. Ser autocrítico es ser justos con nosotros, no crueles. ¿Y qué pasa si somos demasiado críticos con nosotros mismos?

El exceso de críticas por nuestra parte nos impedirá avanzar. Nos impedirá ser nosotros mismos. Cuanto más críticos somos con nosotros mismos, más pendientes estamos de lo que los demás opinan de nosotros, y eso nos dificulta mostrarnos como somos. Ser felices pasa por quererse a uno mismo y aceptarte tal y como eres.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas’