Un restaurante donde sirven desayunos, almuerzos y… ¡abrazos!

Son muchas las dudas que tenemos la gente corriente sobre las personas que sufren algún tipo de discapacidad como puede ser el Síndrome de Down. Muchas veces nos preguntamos, ¿hacen vida normal?. Hoy conoceremos a Tim Harris, un joven con Síndrome de Down que nos da una gran lección.

El joven es propietario del Tim’s Place, un restaurante muy especial. Tim se encarga de hacer llegar todo su amor a la gente y los clientes. Hacerles pasar un rato muy agradable. Por eso, a parte de una deliciosa comida les obsequia siempre con abrazos.

Además, el propietario no para de elogiar a sus trabajadores y mostrarles lo bien que hacen su trabajo. Creando un ambiente de trabajo inmejorable que incrementa su rendimiento y que hace a todo el mundo felices. Y, eso, se nota en la comida y la calidad del servicio.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas’