Lenguaje corporal: cómo no dar una mala impresión

Lenguaje corporal: cómo no dar una mala impresiónAunque no estemos hablando, los seres humanos siempre están comunicando. Nuestro lenguaje corporal habla en todo momento, y puede ser más sincero de lo que son nuestras palabras.

A veces, esto nos puede jugar una mala pasada en una reunión, una entrevista de trabajo… incluso en nuestras relaciones personales y la vida diaria, un lenguaje corporal negativo nos puede traer problemas.

En Espiritualmente sabemos muy bien la importancia del lenguaje corporal en nuestra vida personal y profesional, por eso mismo hoy os daremos algunas claves para dar una buena impresión.

Porque, aunque pueda parecer extraño, da igual lo que digamos si nuestro cuerpo demuestra lo contrario con gestos o actitudes. Cosas tan simples como un movimiento de brazos o colocar la mano de una manera determinada pueden ser cruciales para cerrar un acuerdo en la empresa o para dar una buena impresión en una primera cita.

Es por eso mismo que en Espiritualmente os explicaremos cuáles son los errores más comunes del lenguaje corporal que nos hacen dar una mala impresión a nuestros interlocutores para poder así controlar nuestros gestos y nuestra actitud.

Es muy complicado controlar nuestro cuerpo para lograr que nuestro lenguaje corporal sea siempre el que deseamos transmitir y no el que realmente sentimos. Pero muchas veces debemos ocultar nuestro disgusto, enfado o inseguridad para lograr transmitir una buena impresión.

Así que no os perdáis los siguientes puntos con los errores más comunes del lenguaje no verbal. Aquellos gestos y actitudes que debemos controlar cuando nos encontremos ante alguien con el que queramos transmitirle una imagen de confianza en nosotros mismos y mostrarnos receptivos.

1. Nerviosismo

A todos nos pasa, cuando estamos nerviosos no sabemos qué hacer. Principalmente, no sabemos dónde poner las manos y… ¡error! nos empezamos a tocar el cabello o movemos los dedos sin parar, pensando que así no se notará. Nuestro interlocutor recibe la señal de que somos demasiado inquietos, lo que indica ciertos niveles de ansiedad.

2. Cruzar los brazos

Es una postura básica que todo el mundo sabe que hay que evitar, pero en los momentos clave casi siempre se nos olvida. Cruzar los brazos transmite que no estamos para nada receptivos a lo que la otra persona nos explica. Indica desacuerdo, y que no vamos a cambiar de opinión fácilmente. Una postura que no nos conviene de ninguna manera.

3. Mirar el reloj

Igual que en el punto número 1, mirar el reloj muestra ansiedad y inquietud. Puede que lo miremos sin darnos cuenta, como un acto reflejo, pero eso la otra persona lo va a interpretar como que nos aburrimos o que no queremos seguir escuchando lo que nos están explicando. Muy mala imagen para una primera impresión, ¿no creéis?

4. No mirar a los ojos

Hablar sin mirar a los ojos de la otra persona es algo que va a poner muy nervioso a nuestro interlocutor. No mirar a los ojos transmite que lo que estamos diciendo es una mentira, incluso se puede tomar como una falta de respeto. Cuando estemos hablando con alguien debemos prestarle toda nuestra atención y no desviar la mirada.

5. Apretones de mano

Hay que ir con cuidado al dar un apretón de manos. Si encajamos la mano muy flojo vamos a transmitir una falta de seguridad y confianza en nosotros mismos que no nos interesa a la hora de empezar una reunión. En cambio, si lo damos demasiado fuerte vamos a transmitir una imagen de agresividad a nuestro interlocutor que tampoco nos interesa.

Espiritualmente un gran espacio para aprender, un lugar donde encontrar muchas respuestas’